Juan Manuel Del Rey

Martes 26 / Palabra

“Cómo vemos la sala en nuestra casa. De dónde surge nuestra filosofía de sala, cómo interviene nuestra historia, nuestro ADN, nuestras pasiones, emociones y creatividad”.

Juan Manuel del Rey nace en Madrid el 7 de agosto de 1968. Hijo de Manuel del Rey, fundador de Corral de la Morería y Blanca Ávila (para el arte, Blanca del Rey, Premio Nacional de Flamenco, Medalla de Oro a Las Bellas Artes y una de las coreógrafas y bailaoras más importantes de la historia del flamenco). Tiene un hermano dos años menor que él, Armando. Cuenta que en su bautizo tuvo unos padrinos de excepción, Antonio Gades y La Chunga.

De arraigada tradición familiar ligada al mundo de los restaurantes. Su bisabuelo Enrique del Rey ya regentaba en la segunda década del siglo XX el famoso Casa Camorra, restaurante situado en la cuesta de las perdices frecuentado por importantes personajes de la época como el Rey Alfonso XIII.

Su abuelo Juan del Rey, montó varios negocios, entre ellos Riscal, otro conocido restaurante madrileño situado en la calle Marqués de Riscal 11 (el local que actualmente ocupa Coque), cuya fama con los arroces, hizo que fueran llevados en avión al Vaticano, al Festival de Montecarlo y a otros grandes eventos internacionales.

Su padre, Manuel del Rey, apasionado de la buena gastronomía y de los grandes del flamenco, fundó Corral de la Morería el 20 de mayo de 1956, creando un concepto nuevo para la época, un restaurante de alta cocina y la mejor programación de flamenco. No faltaban en su carta platos con caviar, langosta Thermidor o solomillo “À la broche” entre otros.

Juan Manuel pasó su infancia entre platos de alta cocina, maitres vestidos de frac, la alta sociedad de la época y estrellas de Hollywood. Viviendo o escuchando anécdotas de Ava Gardner, el Sha de Persia, el Che, los Beatles…y muchos más.

Según sus palabras, “de mi padre he aprendido muchas cosas. Entre otras a tratar a los clientes como a él le gustaría que le trataran. Y a transmitir esa misma filosofía a toda la empresa”.

Tras sus años de colegio, inicia los estudios de Ciencias Empresariales en la universidad. Su vocación emprendedora lo lleva con apenas 19 años a crear Euroarts, su propia productora de espectáculos de flamenco. Desde ella produce y distribuye entre otras las creaciones del Ballet Flamenco Blanca del Rey, compañía con la que organiza giras entre 1989 y 1996 en los mejores teatros de España, y gran parte del extranjero. Recorre gran parte del mundo programando dichas giras en los teatros mas importantes de Brasil, Argentina, Singapur, Taiwan, China, Japón, India, Jordania, Túnez, Francia, Italia, o Luxemburgo entre otros.

En 1997 se traslada a vivir a los EEUU, permitiéndose un paréntesis profesional. Reside en Aspen (Colorado), una ciudad volcada en las artes, los deportes de invierno y una oferta orientada al lujo. Allí, como instructor de esquí, se forma en el modelo americano de servicio al cliente basado en la excelencia. Alterna los periodos de verano en España, donde crea uno de los centros de buceo de más éxito en nuestro país.

En 2001 vuelve a Madrid para asumir junto a su hermano Armando la dirección general del Corral de la Morería hasta el día de hoy. En este período, se ha centrado en evolucionar el negocio hasta el momento actual.

Así, es responsable de la innovación acometida en aspectos como la oferta gastronómica, el servicio de sala, la bodega, la sumillería, la programación y producción artística y la gestión. Este impulso renovador convive con un absoluto respeto por la esencia y la historia del tablao flamenco mas prestigioso del mundo.

Entre sus pasiones están la gastronomía, el servicio al cliente, el vino, especialmente los vinos del marco de Jerez y el flamenco. Formador homologado del Consejo Regulador de Jerez, ha ido creando la que posiblemente sea la carta de vinos de Jerez más importante del mundo. Con más de 1000 referencias de vinos del “Marco de Jerez”, de las cuales la mayor parte son botellas históricas ya desaparecidas, joyas únicas. Unidas al resto de referencias nacionales e internacionales de la bodega, se acercan a las mil quinientas referencias de vino.

En octubre del pasado 2017, inaugura Corral de la Morería Restaurante Gastronómico. Un nuevo restaurante dentro de las instalaciones de Corral de la Morería, compuesto de tan solo 4 mesas y con el Chef David García al frente.

En junio de 2018 Juan Manuel del Rey recibe el Premio Nacional de Gastronomía a la Mejor Dirección de Sala otorgado por la Real Academia de Gastronomía.

En noviembre de 2018 Corral de la Morería Gastronómico recibe una estrella Michelín.

En enero 2019 dirige la ponencia-cata “El Joyero de Jerez” en Madrid Fusión, sobre vinos míticos de Jerez evolucionados en botella, que fue calificada como la mejor cata de vinos de las últimas ediciones de Madrid Fusión.

Además, en febrero de 2019 consigue su segundo Sol Repsol, que se une a una “M” de Metrópoli, el premio al “Restaurante mas Innovador de la Comunidad de Madrid”, otorgado por la Academia Madrileña de Gastronomía o el Premio a la mejor apertura del año en Madrid “Rookie del Año” de la Guía Macarfi.

“Tengo la gran suerte de gestionar este negocio junto a mi hermano Armando y mi madre Blanca. Ellos son dos grandísimos profesionales. Lo más importante para nosotros es tener la suerte de contar con un equipo maravilloso”.

A nivel profesional, su filosofía es disfrutar con la búsqueda permanente de la excelencia y la pasión por hacer feliz al cliente.

En la actualidad, Corral de la Morería está considerado como una experiencia única en el mundo. Ofrece la mejor programación de flamenco de nuestro país, junto a una gastronomía de muy alto nivel a cargo de David García, un servicio excepcional y unos vinos únicos.

“Corral de la Morería es un sitio con una magia muy especial. Tratamos de convertir la experiencia en una emoción. La emoción del trato humano, de la gastronomía, del vino y de los mejores artistas de flamenco de este país… Todo, al máximo nivel. Buscamos, que sea más que una experiencia, una emoción. Experiencias vivimos muchas, pero una emoción no se olvida”.