Sandro Desii

Lunes 25 / Showcooking

“¡El único helado que se muerde! «El único problema de mi ‘helado’ es que, de momento, ¡lo llaman helado!»

La pasión imperfecta
El establecimiento familiar especializado en delicatessen de productos italianos inaugurado hace 52 años fue el detonante para que Sandro Desii, nacido en Turín, Italia, se dedicara en cuerpo y alma al estudio y fabricación de todo tipo de pastas y helados artesanales.

Fue en 1967 cuando los padres de Sandro Desii abrieron un pequeño negocio en la calle Muntaner (Barcelona) de productos tradicionales italianos de alta calidad. El ambiente de la tienda respiraba los aires italianos y en muy poco tiempo se dio a conocer gracias a la innovación de las pastas que fabricaban. De hecho, fue la primera empresa a nivel español que importó una máquina para la fabricación del tortellini. Así, poco después de abrir sus puertas, “Desii: Especialidades Italianas” o “la tienda de los italianos de Muntaner” conocida popularmente, pasó a convertirse en el referente del “Made in Italy” de la ciudad condal, fabricando y comercializando pasta fresca, platos preparados, pizzas, embutidos y quesos italianos.

A principios de los años 80, Sandro Desii inauguró un obrador en la cercana calle San Mario de fabricación de helados para la tienda de sus padres. Desii puso en práctica todo el conocimiento y experiencia después de una larga estancia en Italia donde aprendió los secretos del buen producto bajo la tutela de los más reputados artesanos heladeros del mundo.

La vida y experiencias de Sandro Desii con la alimentación no se ha centrado sólo en la elaboración de sus productos, sino que también ha tenido una vocación sindical que le llevó a la fundación del Gremio de heladeros artesanales de Catalunya y España y gobernador de España del Movimiento Slow Food en los 90. Así, fue fundador de la feria de helados de Jijona y promotor de la creación del “Artglace” (Asociación Europea del Gremio de Heladeros Artesanos), del cual fue su primer presidente a finales de los 80.

La experiencia ejerciendo de presidente de “Artglace” sirvió, sobretodo, para unificar criterios de todos los heladeros artesanos europeos y fomentar la diferenciación entre el helado artesano y el industrial.

Pionero en sabores salados en el mundo heladero, como el sorbete de gambas, el helado de queso Roquefort que marcó un antes y un después ya que consiguió enaltecer el concepto helado para que no fuera considerado sólo como postre.

Gracias a la gran calidad e innovación de su propuesta, el éxito no se hizo esperar y a finales de la década de los 80, Sandro Desii decidió instalarse en la Colonia Sedó, una antigua fábrica textil de 1850 situada en Esparreguera. Un marco perfecto para fundar el Centro de Investigación y Actividades Gastronómicas donde en la actualidad se elaboran todo tipo de pastas y helados siguiendo la tradición del mejor trabajo artesanal.

Propuestas más actuales como sorbete de lima y apio o cítricos y verduras; almendra tostada con turrón de Jijona o pistacho esmeralda son algunos de los sabores helados que ya son sello de la compañía. En cuanto a la pasta, la revolución viene dada no sólo por integrar del ingrediente básico: SÉMOLA ITALIANA DE GRANO DURO en su fabricación, sino también por los rellenos con ingredientes ibéricos, Omega 3 de origen vegetal y la introducción de la masa madre en algunos productos.

En un contexto de fomentar el bienestar y potenciar la dieta mediterránea, Sandro Desii y su equipo han logrado otro propósito que puede marcar otro punto de inflexión en su historia tan personal con el helado: CREMOSOS A.O.V.E. Helados fabricados con aceite de oliva virgen extra, sin leche, por lo tanto, veganos. De esta nueva formulación sin precedentes han nacido: cremoso A.O.V.E de tomatitos maduros en rama; el cremoso de Gran Aove o Chocolate Cuzco, con flor de sal y nibs de cacao. Después de 50 años, la pasión de Sandro Desii se ha transformado en una realidad con sus hijos como compañeros de viaje y testigos de una filosofía de vida y valores que pretenden darles continuidad más allá de los productos artesanos que fabrican.